La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's confirmó este miércoles la nota AA+ de la deuda pública de España, aunque revisó a la baja la perspectiva de crédito, que pasa de “estable” a ser "negativa", ante las previsiones de bajo crecimiento económico y la persistencia de un elevado déficit fiscal, lo que deja abierta la posibilidad de un recorte de la calificación soberana de España en los dos próximos años.
El cambio en la perspectiva se debe a las expectativas de un crecimiento del PIB significativamente más bajo y a la persistencia de déficit fiscales elevados a medio plazo, a falta de esfuerzos de consolidación fiscal más agresivos y políticas más fuertes enfocadas a la mejoría de las perspectivas a medio plazo, explicó el analista de S&P, Trevor Cullinan.
“La perspectiva negativa refleja el riesgo de una rebaja (de la calificación) en los dos próximos años en ausencia de medidas más agresivas por parte de las autoridades para hacer frente al desequilibrio fiscal y exterior”, precisó la calificadora de riesgos.
En lo que respecta al ‘rating’ soberano de España, que perdió la máxima nota de S&P el pasado mes de enero, la agencia considera que refleja la modernidad y relativa diversificación de la economía, así como el “manejable, aunque rápidamente creciente” endeudamiento del Estado, que alcanzará el 67% del PIB en 2010.
Asimismo, la entidad destaca que la pertenencia de España a la eurozona proporciona al país estabilidad monetaria y en los tipos de cambio, lo que permitió evitar algunas de las presiones derivadas de la reciente crisis financiera.
No obstante, la agencia advierte de que “en comparación con otros países con su calificación, España se enfrenta a un prolongado periodo de evolución por debajo de sus pares, con una tendencia de crecimiento del PIB anual inferior al 1% debido al alto endeudamiento del sector privado (177% del PIB en 2009) y a un rígido mercado de trabajo”, lo que sugiere que las presiones deflacionarias podrían ser más persistentes en España que en otros países de la zona euro, ralentizando el ritmo de la consolidación fiscal a medio plazo.
La Bolsa reacciona negativamente
Tras el anuncio de Standard & Poor's, el parqué madrileño cerró la sesión de ayer con una fuerte caída del 2,27%, que situó al Ibex 35 en el nivel de los 11.541,2 puntos, cota que no tocaba desde principios de noviembre.
Lo valores más afectados por los descensos fueron principalmente las constructoras y bancos. Los analistas consultados por Europa Press atribuyeron la caída del sector financiero en bolsa a que la decisión de S&P afectará directamente a la banca al encarecer la financiación y las emisiones de deuda al mercado.