
A partir del 1 de septiembre, los residentes en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla que quieran beneficiarse de la bonificación del 50% del billete de avión o barco tendrán que volver a presentar el certificado de empadronamiento, una nueva exigencia que no agrada a las agencias. Ante esta decisión, más de la mitad de los agentes han mostrado su desacuerdo en el último sondeo realizado por la revista AGENTTRAVEL en julio.
Exactamente, el 63% de los encuestados no está a favor de que se vuelva a exigir el certificado de residencia a los viajeros. De ese porcentaje, un 48% está en “completo desacuerdo” y un 15% en “desacuerdo”. Los profesionales aseguran que “hoy en día, hay otros medios telemáticos para que el viajero no tenga que llevar el certificado encima”.
En contraposición, un 37% asegura estar “de acuerdo”, afirmando que “lo que interesa es que los residentes en las islas puedan disfrutar de ese descuento y no alguien que no viva aquí y que en su DNI figure la residencia en las islas”.
Asimismo, un agente respalda la medida “porque así se evita el uso fraudulento” del anterior sistema, aunque puntualiza que “estando en pleno siglo XXI hay otras maneras de hacerlo”.
“Son solo trabas”
En cuanto a las modificaciones que supondrá este nuevo requisito para el negocio minorista, casi la mitad de los sondeados (un 48%), asegura que no habrá ningún cambio, afirmando que “a las agencias no nos afecta, es solo al cliente”.
Un 35% opina que dificulta el servicio al viajero. “Son solo trabas que se ponen al cliente, al final los únicos perjudicados somos nosotros por el abuso que se ha tenido”. Un 17% afirma que supondrá más complicaciones administrativas”.
Respecto a si este requisito afectará a los viajes de los residentes, los agentes, casi por unanimidad, un 95%, aseguran que no. “Si alguien tiene que viajar, viajará”.En contraposición, el 5% restante señala que sí que repercutirá, y esto se verá reflejado en que “viajarán un poco menos”.
“Seguirá habiendo fraudes”
Aunque un alto porcentaje de los agentes sondeados, el 68%, espera que con la exigencia del certificado haya menos fraude, el 32% restante está convencido de que las prácticas fraudulentas continuarán como hasta ahora.
Concretamente, uno de los profesionales preguntados opina que “había gente que se aprovechaba de un descuento que no le pertenecía”.
Por su parte, otro agente desconfía del cambio. “Es un certificado con validez de seis meses, el fraude seguirá, aunque es posible que en menor medida”, asegura.
Precisamente, para que esta nueva exigencia no sea un contratiempo para las agencias de viajes y los pasajeros, CEAV ha propuesto a Aviación Civil que se pueda realizar esta gestión a través de los GDS y librar así al viajero de tener que presentar el certificado de residencia cada vez viaje.